Con un acabado moteado pintado a mano, esta caja de cerámica ofrece una versión encantadora del clásico cartón de doce. Ya sea para servir huevos duros en el desayuno o para guardar huevos frescos en el refrigerador, es un accesorio de cocina imprescindible para el panadero o chef casero.
- Gres pintado a mano
- Debido a su fabricación artesanal, cada pieza única puede presentar ligeras variaciones en su apariencia.
- Apto para lavavajillas y microondas
- Importado
















